

Forensic Science Review (Vol. 38, Núm. 1 – Enero 2026): Sudamérica, gobernanza forense y nuevas fronteras en ADN e IA
Meta descripción (SEO): Análisis completo del número enero 2026 de Forensic Science Review: evolución de la ciencia forense en Sudamérica, modelo de juntas estatales en EE. UU. (NAFSB), tendencias editoriales (ADN, ISO 17025, LIMS, OSINT, IA) y una perspectiva histórica sobre nicotina y tabaco.
1) Qué trae este número y por qué importa
El Vol. 38, Núm. 1 (enero 2026) de Forensic Science Review concentra contenidos de alto valor práctico para criminalistas, peritos, laboratorios y operadores de justicia. El número integra: (i) una agenda internacional de formación y congresos, (ii) una revisión regional sobre la ciencia forense en Sudamérica, (iii) un artículo sobre la profesionalización y gobernanza forense mediante juntas estatales en Estados Unidos (NAFSB), (iv) novedades bibliográficas con clara orientación a ADN, calidad e inteligencia artificial, y (v) una columna histórica con énfasis toxicológico sobre nicotina, tabaco y cigarrillos.
En términos editoriales, el hilo conductor es inequívoco: más ciencia exige más control de calidad, más estándares, mejor gobernanza y mejor traducción probatoria ante tribunales.
2) Agenda internacional: eventos clave para actualización técnica
La sección “Forensic Science Around the World” presenta un calendario de actividades (virtuales y presenciales) que permite detectar tendencias y oportunidades de capacitación continua. Hay énfasis en toxicología forense, análisis de drogas incautadas, patrones de manchas de sangre y encuentros macro (como el congreso anual de la AAFS).
Lectura práctica: esta agenda no es un “relleno” editorial; funciona como indicador de hacia dónde se está moviendo la demanda profesional: toxicología, drogas, interpretación de patrones y estandarización de práctica.
3) Sudamérica: historia, identidad regional y retos institucionales (Fonseca y col.)
El artículo “Forensic Science in Latin America: I. South America” realiza una revisión de alcance regional con dos virtudes: (1) ordena la evolución histórica sin caer en anécdotas, y (2) concluye con un diagnóstico contemporáneo, útil para discusión institucional y probatoria.
3.1. Una región (no un continente) con identidad forense propia
Los autores delimitan Latinoamérica como región cultural-lingüística (predominio hispano/luso), y estructuran la revisión por subregiones. Esto permite comparar desarrollos sin confundir realidades jurídicas y administrativas distintas.
3.2. Tres columnas históricas que explican el presente
La revisión identifica tres desarrollos que han marcado la ciencia forense sudamericana:
- Medicina legal (siglo XIX): consolidación académica y técnica (patología, toxicología, autopsia).
- Criminalística (finales del XIX): identificación, métodos de escena, fotografía, antropometría y, de forma sobresaliente, dactiloscopia.
- Antropología forense (siglo XX): impulsada por necesidades humanitarias y derechos humanos (exhumaciones, fosas, identificación de restos).
En ese marco se subraya la contribución de Juan Vucetich, cuya dactiloscopia se proyectó como estándar de fiabilidad y tuvo impacto global.
3.3. Diagnóstico contemporáneo: el problema no es “tener técnica”, es sostener sistema
La conclusión regional es clara: hay avances y coordinación, pero también asimetrías. Se destaca la transición de muchos países hacia modelos procesales acusatorios/orales desde los años 90, lo que eleva la exigencia sobre la prueba científica: contradicción, transparencia, trazabilidad, validación y comunicación pericial competente.
El texto insiste en necesidades estructurales: acreditación de laboratorios, bases de datos genéticas interoperables, sistemas integrados de información, y una agenda de modernización capaz de resistir crimen organizado y delitos transnacionales. La pandemia aceleró tecnología, pero también expuso brechas. Y la inteligencia artificial aparece como oportunidad, condicionada por recursos y gobernanza.
Conclusión editorial para criminalistica.com: en Sudamérica, el debate urgente ya no es si se “usa ciencia”, sino si se cuenta con un ecosistema institucional que garantice calidad, continuidad, independencia técnica y confiabilidad judicial de la pericia.
4) Estados Unidos: NAFSB y el modelo de “juntas estatales” como gobernanza forense
El artículo sobre la National Association of Forensic Science Boards (NAFSB) describe una iniciativa creada en 2023 para fortalecer la práctica mediante cooperación entre juntas estatales. El punto más importante es conceptual: NAFSB no es un regulador federal, sino una plataforma para compartir buenas prácticas y lecciones operativas.
4.1. Por qué este modelo interesa fuera de EE. UU.
Las “Forensic Science Boards” se presentan como espacios donde confluyen ciencia y justicia: laboratorios, fiscales, defensores, jueces, legisladores y otros actores. Su utilidad radica en construir confianza pública y mejorar desempeño mediante estándares, orientación estratégica y, cuando procede, tratamiento de mala praxis o fallas sistémicas.
4.2. Diez lecciones para crear juntas eficaces
La guía de buenas prácticas (resumida en el artículo) aporta criterios replicables: definir propósito, alcance, autoridad, actividades, integración institucional (sin duplicar lo existente), relación con usuarios del sistema, y mecanismos para sostener continuidad.
Valor comparado para Latinoamérica: el número sugiere, por contraste, que modernizar técnica sin modernizar gobernanza deja a la pericia expuesta a politización, fragmentación y pérdida de credibilidad probatoria.
5) Novedades bibliográficas: ADN, calidad, OSINT e inteligencia artificial
El listado de “New Forensic Science Books” es un termómetro editorial: predomina material sobre machine learning aplicado al examen de evidencia, OSINT, medicina forense, e infraestructura de laboratorio.
La reseña del libro Advances in Forensic Biology and DNA Typing aporta algo más que recomendación: confirma cuáles son hoy los “puntos de presión” en biología/ADN forense:
- vigencia de métodos clásicos (extracción, cuantificación, STR, Y-STR, mtDNA),
- expansión tecnológica (Rapid DNA, genealogía forense, fenotipado, epigenética, microbioma, evidencia animal),
- y, sobre todo, gestión de laboratorio y calidad (bases de datos, LIMS, ISO/IEC 17025).
Se añaden observaciones críticas: necesidad de incorporar genotipado probabilístico para mezclas y fortalecer casos/contexto en capítulos específicos.
Lectura técnica: la biología forense moderna ya no se evalúa solo por “capacidad de tipificar”, sino por cómo se interpreta, se documenta, se valida y se sostiene en un marco de calidad.
6) Perspectiva histórica: nicotina, tabaco y el “diseño” del cigarrillo como sistema de entrega
La columna histórica desarrolla un argumento con implicaciones toxicológicas y regulatorias: el cigarrillo como producto industrial que optimiza la entrega de nicotina y facilita la inhalación, con correlaciones históricas posteriores sobre incremento del cáncer de pulmón. Además, introduce el tránsito del mercado hacia sistemas alternativos (p. ej., cigarrillos electrónicos y bolsas de nicotina), lo que abre debates sobre “reducción de daño”, dependencia y nuevas formas de exposición.
Relevancia forense: útil para contextos de toxicología, salud pública, litigios civiles, evaluación de riesgos y controversias regulatorias.
Cierre: la tesis central del número
Este ejemplar permite sostener una tesis operativa, de interés para criminalistica.com:
la ciencia forense contemporánea exige tres capas simultáneas:
- técnica (métodos y tecnología),
- calidad (acreditación, ISO, LIMS, trazabilidad),
- gobernanza (órganos, estándares, rendición de cuentas y confianza judicial).
Sin esas tres capas, la prueba científica queda jurídicamente vulnerable: no por falta de “ciencia”, sino por falta de sistema.
Fuente: http://forensicsciencereview.com/vol-index.htm
